Diez atletas internacionales descendieron 42,2 kilómetros desde los 6.893 metros de altitud del volcán más alto del planeta. Su preparación incluyó un exigente entrenamiento en Minera Candelaria, en Copiapó, hito que será parte de un documental internacional que proyectará a Atacama al mundo.
Atacama volvió a posicionarse en el deporte extremo mundial. Un equipo compuesto por diez corredores de distintas nacionalidades completó un desafío sin precedentes: correr una maratón oficial descendiendo desde la cima del volcán Ojos del Salado (6.893 msnm), el volcán más alto del planeta.
En la cumbre, los atletas enfrentaron condiciones extremas: apenas un 44% del oxígeno disponible a nivel del mar, temperaturas bajo cero y fuertes vientos, factores que transformaron la prueba en una verdadera batalla contra la fisiología y el entorno.
Preparación en el corazón minero de Atacama
La expedición fue organizada por BecomingX, entidad especializada en desafíos de alto rendimiento que anteriormente lideró la maratón más profunda del mundo en una mina en Suecia, estableciendo dos récords mundiales a 1.119 metros bajo el nivel del mar.
Como parte del proceso de aclimatación —que se extendió por casi dos semanas en altura— el equipo realizó un entrenamiento clave en la mina Minera Candelaria, operación de Lundin Mining ubicada en Copiapó.
La jornada incluyó una exigente corrida desde el fondo del rajo, enfrentando temperaturas superiores a los 35°C y pendientes promedio del 7%, en rutas utilizadas habitualmente por camiones de alto tonelaje y bajo estrictos estándares de seguridad minera. Un escenario que combinó resistencia física, logística industrial y coordinación técnica.
Atletas de clase mundial
El equipo estuvo integrado por la chilena Andrea Cornejo; los británicos Aldo Kane y Mark Beaumont; los escaladores de élite Sibusiso Vilane (Sudáfrica) y Gavin Bate (Reino Unido); además de Paul Gurney, director general de BecomingX, junto a cuatro participantes aficionados.
Gurney destacó que entrenar en Candelaria fue “una experiencia extraordinaria”, subrayando la magnitud de la operación minera y el profesionalismo del equipo local. Por su parte, Beaumont enfatizó el impacto que genera conocer de cerca la escala y complejidad de una faena minera de clase mundial.
Desde Lundin Mining, su presidente y director ejecutivo, Jack Lundin, valoró la instancia señalando que el espíritu del equipo refleja la misma convicción con la que la compañía enfrenta sus propios desafíos: metas ambiciosas y superación constante.
Atacama al mundo
La expedición contó con apoyo logístico de Ford Motor Company, que facilitó vehículos todoterreno, y el patrocinio de Wheaton Precious Metals, empresa con trayectoria en Sudamérica.
El entrenamiento en Candelaria y la histórica maratón formarán parte de un documental internacional que mostrará al Desierto de Atacama como un territorio de desafíos extremos, innovación y relevancia minera a escala global.
Una vez más, la Región de Atacama no solo fue escenario, sino protagonista de una hazaña deportiva que quedará registrada en la historia del alto rendimiento mundial.

